El tamaño decide la ruta en la vía subcutánea
Supersaxo, Hein y Steffen midieron en ovejas qué parte de una dosis subcutánea llegaba a la linfa: 4.0 % con una molécula de masa molecular 246, 21.0 % con la inulina (5,200), 38.6 % con el citocromo c (12,300) y 59.5 % con un interferón de 19,000. La relación fue lineal, y por encima de 16,000 la absorción fue sobre todo linfática 2. Casi todos los péptidos del catálogo, de unos 300 a 9,100 g/mol, quedan por debajo de ese tamaño.
La hormona de crecimiento, de unos 22,000, está del otro lado. En ovejas sin canulación linfática, su disponibilidad sistémica tras una dosis subcutánea fue del 58.4 % frente a la vía intravenosa; al recoger la linfa periférica del sitio de inyección, por esa vía salió el 61.7 % de la dosis y la disponibilidad bajó a 30-40 % 3.
Ensayos que usaron la vía subcutánea
El ensayo de fase 3 de retatrutide en adultos con obesidad sin diabetes administró el compuesto por vía subcutánea 4, y también un ensayo de fase 3 de tesamorelina en personas con VIH 5. La biodisponibilidad y la farmacocinética explican cómo se compara la exposición entre vías.
